25 nov. 2011

El Pobre Manuel

Esta es la historia del pobre Manuel.

Manuel era un boxeador retirado sin trabajo al que su mujer abandonó hacía tiempo. Vivía solo y en la miseria y, cuando creyó haber tocado fondo, se le ocurrió una idea desesperada para poder comer: vendería por 10€ un minuto de pelea a gente enfadada para que se desahogara sin ir a la cárcel.

Se puso sus calzones de boxeo, sus guantes, sus zapatillas y salió a la calle. Se ofrecía sin éxito a todo el que veía con cara contrariada, hasta que llegó a un panadero que descargaba sacos de harina. Tenía la cara sudorosa y cansada. No parecía estar de buen humor: era perfecto.

-Hola, señor panadero, parece usted enfadado con su trabajo. Por 10€ le dejo que me pegue y se desahogue. Tranquilo, soy profesional, sólo me defenderé y usted se quedará en la gloria. ¿Qué le parece?


-Pero... ¿eso está bien? -dijo el panadero con un saco de 50kg de harina en su hombro- No sé, es que...

En esas que se le escurrió en saco de harina y le cayó a Manuel sobre los pies. Manuel gritaba y gritaba saltando a la pata coja. El panadero se disculpaba fervorosamente, y tan mal se sintió, que se ofreció a compensarle. Y le dió su posesión más preciada: un videojuego de los Picapiedra. Manuel se quedó boquiabierto. Lo cogió sin entender, y al girarlo leyó: "Propiedad de Josele". Cuando Manuel levantó la mirada, el panadero estaba cerrando la panadería. Manel hirvió y gritó:

-¡Pero, si esto no es tuyo! ¿Porqué narices me lo das? Y... quién es Josele!!!!

Manuel, cabizbajo, siguió su camino con el videojuego en el bolsillo. Se encontró entonces con un policía que intentaba regular el tráfico en un cruce. Se le veía agobiado y rojo como un tomate por pitar y pitar sin que ni un coche le hiciese caso. Pensó que sería carne fácil de pelea, y a él se acercó.

- Oiga, señor policía. ¿Está usted estresado? Siendo quien es, no puede pegar a los conductores... yo le dejo que libere su tensión conmigo por 10€. Un minuto de pelea, anda, dame y verás qué bien te quedas...

El policía lo miró sorprendido. El pito cayó de su boca, pero ésta no se cerraba. Bajó sus manos y dudó... Mientras un coche despistado topó con Manuel empujándole un par de metros por el asfalto...

Qué mal se sentía el policía... ¿Cómo había podido cometer tal descuido? Confirmó que Manuel se levantaba a malas penas y se disculpó como un niño pequeño, con la cabeza casi en el suelo. Se ofreció a compensarle por el error, y Manuel realmente tenía que comer... así que extendió la mano.

-Pero... ¿esto qué es? Un folio doblado?- Lo abrió y, en lo que tardó en leerlo, el policía ya estaba corriendo detrás del coche que había golpeado a Manuel. Al leer aquel papel, el exboxeador se puso blanco como la pared... era un conjuro para resucitar muertos!!! Y en su parte trasera se podía leer: "Propiedad de Josele".

¡¡¡No puede ser!!!! -gritaba Manuel- pero quién cojones es Josele!!! ¿estos son amigos o enemigos suyos? Nadie respeta lo que les presta!!!!!!

Con los hombros a la altura de sus zapatillas, el hombre vestido de boxeador enfiló camino de su casa, más hambriento y desolado que nunca. No levantaba los ojos del suelo, así que fué facil ver a un jóven bien vestido pero tirado en un rincón, hecho un ovillo y mirando a la nada.

- Y a tí qué te pasa? -le preguntó.

- No lo entiendo, no tengo amigos... Lo he intentado todo, he prestado mi coche, dinero, a mi novia, mi frigorífico, videojuegos, conjuros... y nadie me devuelve nada!!!!! ¿PORQUÉEEE?

Manuel abrió los ojos lentamente hasta que casi se le salían de la cara... - JOSELE???? A TÍ TE QUERÍA YO PILLAR!!!!!! PERO TÚ ERES TONTO??

Sacó su videojuego, sacó el conjuro y le miró con comprensión. "Chaval -le dijo- tú más que nadie necesitas desahogarte. Pégame cuanto quieras, que no te voy a cobrar." Josele se lo agradeció, pero le propuso un trato algo diferente:

-Ya que te has encontrado con esos desgraciáos, llévame hasta ellos, que yo te pagaré todo lo que me pidas a cambio de que les metas la paliza de su vida... 

Y esta es la historia del pobre Manuel, que trabajando para el bueno de gitanico Josele, zurró a una ciudad entera y se hizo millonario...

Moraleja: No todo va a ser malo en ésta vida... Jejejeje...

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